Este viernes, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el ministro de Trabajos, Walter Correa, cerraron en Mar del Plata el Primer Congreso Bonaerense del Trabajo, que reunió a más de seis mil participantes de sindicatos, cámaras empresarias, municipios, cooperativas, universidades, de la Pastoral Social y de organizaciones sociales.
Creado por la Resolución Ministerial Nº37/2026, el Consejo tiene como finalidad participar del diseño de políticas públicas laborales con enfoque territorial, federal y participativo que promuevan el trabajo digno.
Durante la reunión, se realizó un homenaje a Juan José Mussi, ex jefe comunal de Berazategui recientemente fallecido, quien fue definido como “Maestro de Intendentes”.
El mandatario provincial sostuvo:
“Por las políticas económicas del Gobierno nacional ya cerraron 24 mil empresas y se perdió medio millón de puestos de trabajo. Los únicos sectores que crecen son el primario y el financiero, que no generan empleo, mientras se desploman la industria, el comercio y la construcción. Destruir el trabajo formal y los ingresos no son efectos secundarios ni errores de cálculo: son las piezas centrales del modelo económico precarizador que impulsa Javier Milei”.
En base a ello, Kicillof señaló que el riesgo que enfrenta la Argentina es “el “Riesgo Milei””, por el “verdadero peligro” de que el presidente siga “profundizando este desastre económico” y que se disponga a ejecutar “su plan de destrucción más rápido y más profundo”.
Por su parte, Correa explicó que, con la participación de representantes de todos los sectores, del trabajo, de la industria y de la iglesia, debatieron sobre el futuro del trabajo en la provincia y el país.