Betiana estaba durmiendo junto a su hijo de tres años cuando los estremecedores ruidos que provenían desde el patio de su casa en Castelar la despertaron de un gran sobresalto. Luego vio que se trataba de Víctor Hugo Castelli, su expareja y padre del menor, quien había destrozado la reja de la vivienda para ingresar a la fuerza. El hombre la golpeó con fuerza una y otra vez, pero la víctima ya había llamado a la policía y lograron rescatarla.
El episodio tuvo lugar en un domicilio ubicado sobre la calle Gabriel Miró al 3800. Minutos más tarde dio su estremecedor testimonio dónde reconstruyó los momentos de terror que vivió dentro de su casa y aseguró que no era la primera vez que el hombre le pegaba.
Según relató la mujer, el sábado previo al ataque el hombre estuvo en la casa ayudándola con unas reparaciones de cañerías y horas más tarde se retiró. Aunque todo cambió alrededor de las 6 de la mañana del domingo.
"Escuché un ruido y me desperté. Estaba sola con el nene durmiendo. Cuando me fijé, había roto toda la reja de la casa. Cuando abrí los ojos ya lo tenía al lado mío y me sacó de los pelos", recordó. "No sé qué pasó por su cabeza, por qué actuó así", afirmó.
También reveló que ya había sufrido reiterados episodios de violencia ejercida por parte de su expareja, quien ahora está detenido e imputado por tentativa de homicidio agravado. "No es la primera vez que me pega, él ya me pegó muchas veces", aseguró.
Respecto a lo que sucedió el domingo, remarcó: "Se equivocó. Yo le pedí que trajera al nene, no le dije que iba a volver con él ni que íbamos a tener una vida juntos. Nunca le prometí nada y él lo sabía".
A su vez, recordó lo qué sintió tras el brutal ataque: "Lo único que pensaba era cómo iba a estar él, pero después me di cuenta de que me podría haber matado de las patadas que me dio en la cara".
La mujer también cuestionó la actitud que tuvo el agresor cuando intervino la Policía: "Cuando él se atrincheró en la pieza con el nene no lo pensó. Cuando le dije que estaba la Policía no le importó", recordó.
Tras el ataque, el hombre fue detenido. En su poder hallaron un pico de albañil y una cuchilla de carnicero. La causa quedó en manos de la fiscal Paula Hondeville, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°10 de Morón, quien caratuló el expediente como homicidio agravado en grado de tentativa.