La incesante búsqueda del violador en Miramar continúa y a días del ataque sexual hay incertidumbre y temor frente a la falta de información valiosa respecto a quién pudo haber sido. La Justicia sostiene que el análisis de las cámaras de seguridad será clave para lograr dar con el sospechoso.
El hecho ocurrió a fines de enero cuando una adolescente caminaba junto con un amigo a la salida del boliche, en una zona de playas ubicada en la intersección de la Costanera y calle 33, cuando fueron sorprendidos por un hombre que los amenazó con un arma blanca.
Allí el agresor, según denunció la víctima, la violó y también obligó al otro joven que se desvista, para luego robarles el celular y darse a la fuga. Los menores, luego del hecho, escaparon del lugar y dieron aviso a la policía, para ser atendidos en el hospital local.