Un jubilado quedó demorado luego de amenazar a un grupo de hinchas de Arsenal de Sarandí, previo a partir rumbo al estadio para el próximo encuentro. El hecho ocurrió este domingo por la mañana cuando el hombre de 88 años comenzó a intimidar a los simpatizantes que estaban en una plaza cercana a la cancha por emprender una caravana.
En medio de la discusión, se quejó del ruido, arrojó un tacho de pintura sobre un auto y sacó un calibre .38, cargado con 6 balas. Los vecinos, a los gritos, le pidieron que guardara el arma, ya que había familias con niños en el lugar.
Ante el rápido accionar de la Policía que estaba en las adyacencias intentaron intervenir en la discusión: un oficial aprovechó una distracción para finalmente desarmarlo. “No me toques”, intentó resistirse el jubilado.