Este martes, el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, inauguró la primera “Casa Familia”, en Villa Luro.
Para ser precisos, a diferencia de los Centros de Inclusión Social (CIS), “Casa Familia” promueve que las familias se puedan independizar. Así, los residentes se organizan en grupos para establecer acuerdos sobre el uso de los lugares comunes, asumir responsabilidades diarias como la limpieza, la cocina y la gestión de insumos.
A su vez, cada “Casa Familia” tiene su espacio privado y también áreas comunes donde pueden capacitarse, trabajar en la reinserción laboral y desarrollan habilidades que permitan la autonomía económica.
En el caso de “Casa Familia” Juana Manso, tiene capacidad para 41 personas y cuenta con un equipo específico para atender casos de violencia intrafamiliar. Además, ofrece cursos de carpintería, peluquería, manicuría y talleres de crianza, de prevención de enfermedades sexuales y de embarazos no buscados.
Jorge Macri sostuvo: “Con este programa pionero, la Ciudad ayuda a quienes están pasando por una situación difícil para que puedan salir adelante, mientras viven en un lugar que deben cuidar como propio. Es el último paso antes de empezar con un nuevo proyecto de vida”.
Luego, el jefe de Gobierno aseveró que la calle “no es lugar para vivir”, por lo que apuntan a que ninguna persona duerma en ella y que todos puedan “rearmar su proyecto de vida con libertad” para mejorar “la convivencia” con todos los vecinos.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, Gabriel Mraida, afirmó que trabajan “todos los días” para atender el problema de las personas en calle, y que dan “un paso más” en ese sentido.