El cuerpo de un albañil fue encontrado sin vida en un pozo ciego en una casa en la localidad bonaerense de Alberti a 1,5 metros de profundidad. Los vecinos habían asegurado que no lo veían desde hace días y el primer sospechoso del caso pasó a ser su compañero de trabajo, con quien convivía en la casa.
Los trabajadores realizaban cambios en la vivienda, la cual estaba siendo utilizada por ambos temporariamente. El dueño de 25 años fue quien halló el cuerpo de Roberto Guardia, la víctima.
En la escena, según medios locales, se encontró una mochila ensangrentada y desorden. De esta manera, indican que podría haberse desarrollado una pelea entre ambos trabajadores. El cuerpo de la víctima estaba maniatado y tapado con una frazada. Pero las pericias determinaron que presentaba signos de haber sido golpeado y una herida de arma blanca.