Este lunes, una formación de la línea B del subte se detuvo por casi dos horas entre dos estaciones, por lo que sus pasajeros tuvieron que ser evacuados por las vías, y algunos de los últimos empezaron a descomponerse por los nervios del contexto.
Fue a las 17:45, entre las estaciones Ángel Gallardo y Malabia, que la formación quedó varada, por lo que todas las personas que estaban dentro fueron evacuados y guiados mientras caminaban por las vías por personal de EMOVA. Sin embargo, algunos de los pasajeros comenzaron a descomponerse por el estrés que causó la situación, razón por la cual llegó personal del SAME, Bomberos de la Ciudad y de emergencias para ayudar a los damnificados.
A su vez, por la situación, la avenida Corrientes, por la altura de Malabia, fue completamente cortada por la Policía de la Ciudad.
Por su parte, EMOVA expresó en redes sociales que lamentan la “eventualidad” en cuestión, tras lo cual explicaron que el servicio se interrumpió por “una causa técnica” en la formación.
Seguido a esto, relataron que, a pesar de que primero intentaron realizar un servicio limitado entre la estación Dorrego y Rosas, al intentar ejecutar maniobras para mover la formación y no recurrir a la evacuación; se dieron cuenta que “no fue posible”, por lo que, a las 18:20, interrumpieron el servicio de la Línea y la energía para llevar a cabo el protocolo de seguridad operacional, mientras que llegó el personal de Bomberos, SAME y de Emova.
Así, a las 19:52, la empresa anunció que la línea B prestaba su “servicio completo entre cabeceras”, con una normalización de “su frecuencia habitual”.