Después de que José Luis Espert y Javier Milei llamaran a una "rebelión fiscal" en la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof respondió con una serie de medidas en beneficio de trabajadores estatales, beneficiarios de asignaciones sociales y jubilados. "Esto es lo que hacemos con los impuestos", remarcó el gobernador, señalado por los libertarios por llevar adelante un presunto "impuestazo".
Kicillof informó que "en enero se dispuso un incremento del 25% de los salarios, en febrero un 20% se dispuso un incremento para el mes de marzo del 13,5% para los trabajadores de la provincia de Buenos Aires y los jubilados que tienen atado su haber a los ingresos". El acuerdo incluye también el aumento de las asignaciones familiares ordinarias y extraordinarias de un 110%, "lo que beneficia a 100 mil familias". "Estamos también aumentando la jubilación mínima en un 46,6%. Esto es un universo que alcanza a 14.000 beneficiarios", sumó.
"Con los impuestos pagamos el salario de 100 mil policías, de cerca de 25 mil profesionales de la salud, de 300 mil maestros y profesores, de 80 mil auxiliares de escuela. Y también con los impuestos reparamos ya más de ocho mil escuelas, inauguramos 216 escuelas, llevamos abiertos seis nuevos hospitales, 157 centros de atención primaria de la salud, equipamos a la Policía con más de cinco mil patrulleros, asfaltamos rutas y calles y damos de comer a los chicos en las escuelas", agregó.
También destacó que Buenos Aires es la provincia que "menos gastó por habitante el año pasado" y que, junto con Córdoba, "son las que menos empleados públicos tienen cada mil habitantes". "Tenemos al Estado más chico de la Argentina, el más austero, y somos la provincia que menos recursos tiene por habitante", remarcó.