En un hecho sin precedentes, Ramón Lanús, intendente de San Isidro, realizó una denuncia contundente en la apertura del período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante.
Lanús afirma que el festival Lollapalooza, que se celebra anualmente en la localidad, ha estado siendo subsidiado con fondos de los vecinos de manera indirecta, revelando un desequilibrio financiero significativo en las cuentas del municipio. “El festival Lollapalooza estaba siendo subsidiado por todos los vecinos de San Isidro. En 2023 este festival generó ingresos al municipio por $20 millones y gastos por no menos de $60 millones”, declaró Lanús.
Lanús se comprometió a revertir esta situación y optimizar la rentabilidad del festival para el municipio. “Respecto a lo de Lollapalooza vamos a multiplicar por 10 veces los ingresos que percibe el municipio por este festival: de $20 millones a $200 millones en un año”, aseguró. En una movida que parece alejarse de los privilegios de la gestión anterior, el intendente también mandó un mensaje a los organizadores del festival: “al mismo tiempo y porque creemos que es un beneficio típico de la casta, no vamos a aceptar las centenares de entradas de cortesía que recibía el municipio”.