El último lunes, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, aseveró que su gestión va a “defender a los empresarios, a los trabajadores y a todos los que crean en el desarrollo” en el distrito, debido a que la provincia “tiene una potencia productiva inmensa y no tiene que ser interrumpida por las políticas” del Gobierno nacional.
En una reunión con representantes de cámaras y agrupaciones empresariales, el mandatario provincial sostuvo: “La provincia de Buenos Aires es sinónimo de producción y particularmente de industria. Es la que mayor peso tiene en la participación, en la cantidad de establecimientos, en la variedad de ramas industriales y en el volumen de los trabajadores y trabajadoras; y ante una situación como la que estamos viviendo, era imperioso reunirnos”.
Seguido a esto, expresó que vivimos un plan “de ajuste ortodoxo, convencional y clásico”, al compararlo con lo que “se hizo, en mayor o menor medida, en otras experiencias históricas”, tras lo cual señaló que los ajustados en cuestión son “los trabajadores, los pequeños productores, los cooperativistas, los vulnerables, la Cultura, la Ciencia y la Universidad”, por lo que las “consecuencias” caen sobre “la producción, la demanda, la baja del consumo y el poder adquisitivo”.
“Nuestra provincia tiene una potencia productiva inmensa y no tiene que ser interrumpida por estas políticas. Voy a defender a los empresarios, a los trabajadores y a todos los que crean en el desarrollo de la provincia de Buenos Aires”, manifestó.
Vale mencionar que del encuentro también participaron el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnología, Augusto Costa; los ministros de Gobierno, Carlos Bianco; la jefa de Asesores del Gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez; la subsecretaria de Industrias, Pymes y Cooperativas, Mariela Bembi; el subsecretario de Desarrollo Comercial y Promoción de Inversiones, Ariel Aguilar; y la presidenta del Fondo de Garantías de Buenos Aires, Verónica Wejchenberg; entre otros.