Este miércoles, el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés “Cuervo” Larroque, afirmó que “nadie votó para estar peor” y que las medidas del Gobierno nacional “solo agravan contundentemente la situación que veníamos padeciendo”.
A través de FM Futurock, el funcionario expresó: “Es un bombardeo. Estamos frente a una fuerza de ocupación. Es una situación tal de agresión desde el gobierno de Javier Milei hacia el conjunto de la sociedad que se equipara a eso”.
Seguido a esto, alertó que la situación social “es muy grave” y que desde el Estado provincial están “multiplicando esfuerzos” para contener, pero “se agravó todo”.
A su vez, resaltó que, en término s de devaluación inducida, la actual es “la más grande de la historia”, al señalar que las políticas liberales optan por el “recorte, ajuste y no funcionan”, al resaltar que “hasta los editorialistas de los grandes medios” afirman que es “muy difícil “que el Estado no intervenga”.
Además, el funcionario afirmó que, sea por izquierda o derecha, siempre pueden haber “miradas excesivamente teóricas y alejadas de la realidad”, que, cuando se gobierna, “las cosas son distintas”, y apuntó al Poder Ejecutivo Nacional por tener “un dogmatismo teórico muy fuerte”, en una “ambición” de “refundar el país”.
En base a ello, destacó las reacciones de los distintos sectores para “expresar su disconformidad”, tales como la CGT, los movimientos sociales, parte de los gobernadores, y movimientos de multisectoriales.
Por otro lado, Larroque sostuvo: “Las diferencias dentro del peronismo hoy son secundarias. Venimos de una derrota muy dura, en la que tuvo que ver el nivel de beligerancia o confrontación interna”.
Con respecto a lo último, admitió que, debido a que pusieron “mucho énfasis” en las disputas internas, la sociedad “se sintió huérfana, lejana o abandonada” por el peronismo, el cual tiene “como elemento central” la representatividad del pueblo”, por lo que aseveró en “poner el ojo” en ese sector que no acompañó a la fuerza política en cuestión.
“Todos debemos estar a la altura de las circunstancias, que nadie se sienta excluido, que nos escuchemos, que no impugnemos. No sobra nadie. Debemos ser amplios, prudentes e inteligentes cuando se enfrenta un fenómeno de estas dimensiones”, finalizó.