El último martes, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, tomó juramento a Julio Alak como intendente de La Plata, al afirmar que la administración bonaerense “perdió un ministro” pero que ganó un “inmenso intendente de La Palta”.
En el Pasaje Dardo Rocha, el mandatario provincial sostuvo: “Julio Alak ha sido un inmenso ministro de Justicia en la provincia de Buenos Aires; perdemos un ministro en el gabinete, pero ganamos un inmenso intendente de La Plata”.
A su vez, Kicillof expresó que hablaba como “militante del peronismo” así como gobernador, pero “especialmente” como “orgulloso vecino de la ciudad de La Plata”, tras lo cual resaltó que la propuesta de devolverle la “identidad e integración” a la provincia no se podría hacer si no ponen a la capital “en la misma vía”.
“Vamos a recuperar el orgullo de la capital de la provincia; va a ser el centro y el faro de la provincia de Buenos Aires”, concluyó.
Por su parte, Alak aseveró que van a promover una ciudad “socialmente integrada” en la búsqueda del bien común que debe involucrar a “todos” para llevar los servicios públicos “a los barrios que hoy no los tienen”.
“La ciudad necesita nuevos desafíos, levantar la autoestima colectiva y un plan de desarrollo para el progreso social. Tener fe en el futuro, lo vamos a lograr tenemos mucha capacidad y muchas ganas y sueños que recrear”, afirmó.