Este jueves, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó la detección del virus rugoso del tomate (ToBRFV) en muestras oficiales extraídas de una plantación localizada en Luján, Buenos Aires.
Para contextualizar, dicho hallazgo corresponde a muestras recolectadas en una única plantación de tomates que presentaban sintomatología compatible con el virus, las cuales luego fueron analizadas en el Laboratorio Nacional del Senasa.
Pro ello, como medida preventiva en marco de la Resolución Senasa Nº 569/2023, se ordenó que el establecimiento en cuestión tenga los sitios de producción donde el virus fue detectado en aislamiento.
Sumado a esto, se definieron medidas de higiene y desinfección rigurosas en el lugar, así como en las herramientas de trabajo y otros elementos que puedan ser transmisores del virus.
Vale mencionar que la medida impulsada por el Senasa y por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto Nacional de Semillas (Inase) tiene el objetivo de fortalecer las acciones conjuntas entre el sector público y privado para determinar la situación actual del ToBRFV en el país, de tal manera de contener los focos que sea eventualmente detectados.
A su vez, un comité de crisis interinstitucional fue creado para un monitoreo y prevención más intensivo y coordinado.