La artista plástica Florencia "Flo" Giovanni Pacini abrirá mañana su taller en la ciudad de Buenos Aires para despedir las obras que viajarán a la embajada argentina en Berlín.
La cita en su taller será mañana entre las 17 y las 20 hs, en Uriarte 954, de la Ciudad de Buenos Aires, como anticipo de la inauguración el 13 de julio que tendrá lugar en la Embajada de la República Argentina en Alemania, y se extenderá hasta el 14 de agosto.
El conjunto de obras que conforman la serie "El abrazo" oscila entre el encanto de lo siniestro y el retorno de un pasado que abandona las lógicas familiares y busca nuevas preguntas para un presente ambiguo. Se trata de "una invitación para detenerse en otro transcurrir, en saberes que traen el recuerdo de nuestra verdadera potencia", reflexiona la artista.
Las obras de "El abrazo" surgieron de la investigación acerca de la relación entre el cuerpo y la pintura, a partir de una lesión en el hombro que le impidió a la artista seguir pintando por un tiempo, y en ellas mostrará la expresividad de su obra figurativa y lo femenino. Su trabajo de introspección la llevó a sintonizar "un proceso para configurar otra manera de transitar los días", y la pintura y su deseo de reencontrarse con ella le permitió "confiar y seguir adelante, con disciplina".
Giovanni Pacini trabaja en Buenos Aires, es egresada de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, trabajó en una agencia de diseño, asistió a talleres de dibujo y pintura con Lula Mari y Martín Palottini. Completó talleres de dibujo, historia del arte y modelo vivo en Grand Central Academy en Nueva York, y en Italia, en la Florence Academy of Art. En 2020 viajó a Colonia, Alemania, invitada a un seminario de anatomía en la Fine Arts Academy.
Expone sus obras desde 2015, año en que su obra "Nat y las sandías" (2014) ganó el Primer Premio en el concurso de jóvenes talentos Salón Joven del Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, de Buenos Aires. "Como en todas mis pinturas la otredad cobra una fuerte presencia. La imagen de la mujer aparece como una constante. Mujeres reflexivas, desbordadas, teatrales. Una poética propia en donde el espacio real se mezcla con lo ficcional, para dar lugar a lo onírico, a lo dramático, a lo impulsivo e inconsciente", reflexionaba la artista acerca de esa muestra.