En la madrugada del sábado un chófer de la línea 180 conducía el vehículo a la altura de González Catán cuando, por motivos que todavía se deben aclarar, recibió un ladrillazo en la cabeza. Sus compañeros de línea y de la 630 decretaron el paro por tiempo indeterminado en reclamo de mayores medidas de seguridad. La línea 180 une La Matanza con la Ciudad de Buenos Aires.
El chofer está fuera de peligro, sus compañeros decidieron analizar la situación en una asamblea. Tras la reunión, se decidió el iniciar un stop en las tareas por tiempo indeterminado, en reclamo de mayores medidas de seguridad.