Legisladores porteños de la oposición solicitarán en los próximos días informes a la gestión de Horacio Rodríguez Larreta por la política implementada por el Consejo Social local que establece la difusión, a través de carteles exhibidos en los hospitales públicos, de la línea denominada “0800-Vida” destinada a la atención de mujeres en estado de gestación.
"Es un enorme retroceso y es muy preocupante", consideró la diputada del Frente de Todos Victoria Montenegro sobre la medidas que entró en vigencia ayer en los centros de salud de la red pública de la Ciudad de Buenos Aires, impulsada por el organismo liderado por Cynthia Hotton y fundado del partido Más Valores.
Además, la legisladora opositora anunció que presentarán un informe al mandatario porteño para conocer los alcances de la medida y explicó que harán "todas las denuncias correspondientes y notas formales para interiorizarnos porque es el Estado el que tiene la responsabilidad de acompañar a las personas gestantes y no estas ONG’s antiderechos".
Montenegro, en declaraciones radiales, mostró su descontento con el convenio que el Gobierno porteño que, a través del Consejo Social y con la garantía del Ministerio de Salud, acordó con la Red Nacional de Acompañamiento a la Mujer Embarazada "acciones concretas de difusión, promoción y divulgación de la línea 0800-333-1148 (VIDA) bajo el marco normativo de la ley nacional de atención y cuidado integral de la salud durante el embarazo y la primera infancia 27.611".
Por otra parte, Alejandrina Barry también se manifestó en contra de la política al advertir que "esta línea telefónica antiderechos será atendida por una red de 400 organizaciones ligadas a las iglesias evangélicas, militantes contra el derecho al aborto y la Educación Sexual Integral".
En la misma línea, planteó que "la salud pública no debe tener interferencias de organizaciones religiosas y confesionales", al tiempo que adelantó que también requerirá respuestas al Gobierno porteño por la medida, la cual adjudicó a la intención de "Larreta de dar una nuevo guiño de campaña electoral en la disputa por la agenda reaccionaria contra los derechos de las mujeres y personas LGTBIQ+".
En tanto, Gabriel Solano, legislador del Partido Obrero, sostuvo que la medida "es un mecanismo perverso, ya que los feligreses que están detrás de ese 0-800 se encargan de desinformar a las mujeres que recurren a ellos, aprovechándose de la desesperación que generalmente recorre a aquellas que están cursando un embarazo no deseado o no cuentan con los recursos económicos para poder transitar la maternidad".