El próximo jueves 2 de febrero se leerá el veredicto sobre el juicio por el asesinato del menor Lucio Dupuy, por el cual están imputadas la madre, Magdalena Espósito Valenti y su novia, Abigail Páez.
Un tribunal de la ciudad pampeana de Santa Rosa, determinará si las mujeres son culpables de homicidio calificado y abuso sexual contra el menor. De encontrarlas responsables, se les impondrá la pena que por el delito prevé prisión perpetua.
El juicio mantuvo 18 audiencias en las que se juzgó a las acusadas y la Fiscalía integrada por Verónica Ferrero, Máximo Paulucci y Mónica Rivero, dio por privado que Magdalena Espósito Valenti, mamá de Lucio, y su novia, Abigail Páez, habrían matado al niño de cinco años entre las 17:30 y 19:40 del 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa.
La fiscal Ferrero, con el apoyo de la autopsia realizada a Lucio Dupuy, sostuvo que hubo un maltrato físico continuo –aludió a lesiones de vieja data– y consideró que también quedaron acreditados los abusos sexuales en reiteradas ocasiones.
Espósito Valenti fue acusada de abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización con acceso carnal vía anal con un objeto con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años. Todo como delito continuado en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía.
En cuanto a Páez, se le imputó abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización y con acceso carnal vía anal con un objeto; agravado por haber sido cometido por la guardadora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años. Todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía.
El Tribunal integrado por Alejandra Ongaro, Daniel Sáez Zamora y Andrés Olié determinará si son o no culpables y, por disposición del código procesal de la provincia de La Pampa, se llevará a cabo una audiencia de cesura: esto es que determinarán ese día si son o no culpables y, en caso de serlo, en otra audiencia impondrán la pena.
De todos modos, la única pena prevista para este tipo de casos es la prisión perpetua.
Por su parte, José Mario Aguerrido, quien representa al padre de Lucio, Christian Dupuy, adhirió a esas calificaciones legales y agregó el agravante de odio de género para el homicidio a la vez que sostuvo que ése fue el móvil para matar a Lucio.
La acusada Páez, representada por el defensor oficial Blanco Gómez, aseguró que no existió un homicidio agravado sino un homicidio preterintencional, lo que se entiende por la inexistencia de intencionalidad, que no buscó el resultado de muerte. Asimismo, la defensa justificó que la acusada intentó hacerle masajes de reanimación para evitar que muera aquel día, que fue en búsqueda de la Policía y lo llevó al hospital Evita.
Así, consideró que "ninguna de las tres agravantes" planteadas por el Ministerio Público Fiscal para el homicidio quedaron probadas, agregando que, pudo existir un homicidio simple con dolo eventual, esto es que debió representarse que lo podía matar con los golpes que le dio.
En su alegato, el defensor de Espósito Valenti, Pablo De Biasi, solicitó la absolución porque dijo que ella no estaba en la vivienda en ese momento y descartó la responsabilidad por supuesta omisión en el homicidio. En forma subsidiaria planteó que, si fuera hallada culpable, sólo podría imputarse una conducta preterintencional.
Por las solicitudes de ambas defensas, se hará lo que se denomina juicio de cesura o cesura de juicio, el cual se lleva a cabo "cuando la pena máxima de los hechos punibles imputados, según la calificación jurídica de la acusación y del auto de apertura, supere los seis años de prisión".
Por lo tanto, cuando se conozca la sentencia, el Tribunal resolverá solamente si Espósito Valenti y Páez son culpables o inocentes, pero no fijará una pena. Para ello habrá una nueva audiencia en un plazo no mayor a los 15 días a partir de conocerse el fallo.